A lo largo del gobierno actual, el número de conflictos sociales ha crecido aceleradamente. En julio del 2006 existían 84 conflictos, de los cuales el 88% eran conflictos latentes y solo el 9% se encontraba activo. En junio del 2009, a casi tres años de gobierno, no solo se ha elevado considerablemente el número de conflictos, que llegó a 273, sino que la proporción de conflictos activos ha aumentado: en promedio, 76% se han mantenido activos en lo que va del año.  1

En las siguientes páginas me interesa describir y analizar tres momentos de diferentes conflictos sociales, ocurridos en el periodo 2007-2009 del gobierno de Alan García. En dichas situaciones, la comparación girará en torno a un elemento compartido respecto del accionar del gobierno: la producción y difusión de spots radiales o televisivos en contra de quienes protestan.

Piura, setiembre 2007: el rechazo a la minería y la consulta vecinal en el caso Majaz

Los gobiernos locales de los distritos de Pacaipampa, Carmen de la Frontera y Ayabaca, junto con otros actores como ronderos y comunidades campesinas de dichas localidades y con el apoyo de diferentes organizaciones, programaron una consulta vecinal para que la población expresara su apoyo o rechazo al ingreso de la empresa minera Majaz a esta zona. El mecanismo de consulta se definió luego de diferentes etapas en el conflicto entre la minera y las comunidades campesinas, cuyo inicio se remonta al 2004. A partir de ahí, el desacuerdo se manifestó en diferentes terrenos, que van desde el enfrentamiento directo (con saldos mortales), los espacios de diálogo, la propuesta de creación de un fondo privado de 80 millones de dólares para las comunidades por parte de la empresa (que fue rechazada), y hasta las acciones judiciales por ambas partes. En esta compleja sucesión y yuxtaposición de hechos estuvieron involucrados una diversidad de actores: autoridades municipales, ronderos, comunidades, la iglesia, frentes de defensa, las ONG, radios locales, funcionarios de la empresa minera, la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) y la policía nacional.

Seis días antes de la realización de la consulta vecinal, el MEM envió a las radios locales unspot radial que se oponía a dicha consulta. El spot, que duraba un minuto y medio, empezaba así:

Ciudadano, comprende, las municipalidades no están facultadas para convocar consultas dignas de ser tomadas en cuenta, según ya lo ha establecido el Jurado Nacional de Elecciones. Ten presente que ni la ONPE ni el RENIEC participarán, y que la Defensoría del Pueblo ya la calificó de improcedente. Pues nadie puede vetar a un renglón de nuestra economía, como es el de la minería.¡Reflexiona ciudadano! La democracia no permite que tres pequeños distritos pretendan decidir en nombre de cerca de dos millones de habitantes que constituyen la región.

El spot terminaba sin identificar al emisor del mensaje y presentaba información falsa: la Defensoría no había declarado improcedente la consulta, se trataba de un mecanismo no vinculante, pero válido. Además, la publicidad tenía un tono polarizador de la situación: se presentaba a las municipalidades sin autoridad para consultar —dignamente— a su población y se minimizaba la demanda de los distritos involucrados, oponiéndola a la población total de la región Piura. Una radio regional, Radio Cutivalú, se negó a difundirlo, por las razones anteriormente expuestas. Esta postura tuvo como reacción una serie de ataques por parte del Estado y de medios nacionales, todos en nombre de la libertad de prensa.

Lima, julio 2008: las reivindicaciones gremiales y el paro nacional

A pocos días de la realización del paro nacional convocado por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), aparecen en vías principales de la ciudad banderolas con frases como “Yo amo a mi país, no al paro” y otros mensajes similares. Se difundió también en la televisión nacional un spot antiparo que tenía como personaje central al ex asesor presidencial, Vladimiro Montesinos, en declaraciones ofrecidas durante el megajuicio al ex presidente Alberto Fujimori:

Screenshot 2015-06-08 02.33.12El spot comenzaba con una imagen de Montesinos sentado en el banco de los acusados flanqueado por dos policías (solo se ve el torso de los policías) y una voz en off que decía“OCULTOS CON LA DICTADURA”.

La voz daba paso a Montesinos que decía “Tan es así que el SUTEP en la década noventa dos mil nunca hizo una huelga al gobierno del presidente Fujimori”.

La imagen cambiaba a la de un enfrentamiento en una huelga y la voz continuaba:VALIENTES” CON LA DEMOCRACIA. NO AL PARO, NO A LA VIOLENCIA. 2

Como en el caso anterior, el spot terminaba sin identificar a quién emitía el mensaje. Además, legitimaba a un personaje perseguido por la ley como la voz autorizada para decir algo, que tampoco era verdadero:  que los gremios no protestaron durante el gobierno fujimorista. Reitero: esta publicidad puso en el centro al personaje más emblemático del gobierno autoritario de Fujimori, su reverso obsceno, y el artífice alrededor del cual se constituyó su poder corrupto. 3 Finalmente, el argumento, ¿cuál era? Los que fueron cobardes durante la dictadura ahora se hacen los valientes —palabra puesta entre comillas en el mismo spot— con la democracia.

Ninguna cadena nacional de televisión consideró que todos estos argumentos podrían ser visto como “publicidad engañosa” y que fuera motivo para no difundirlo y, por lo tanto, no cobrar por ello. El spot estuvo al aire por unos días y generó gran controversia. En los programas periodísticos se comentó que había sido producido utilizando recursos del Estado, lo cual se consideró un grave error político. El entonces primer ministro, Jorge del Castillo, y el congresista y secretario general del Partido Aprista, Mauricio Mulder, respondieron que había sido realizado por encargo del partido. No obstante, una de las cadenas televisivas nacionales que venía difundiendo dicho spot, denunció que la orden del servicio mostraba como cliente a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y no al Partido Aprista. Del Castillo y Mulder atribuyeron esta “confusión” a un error operativo de la agencia publicitaria Media Plan, encargada de la producción y difusión del “vladispot”, la cual posteriormente reconoció su error. 4 La pregunta, sin embargo, quedó flotando en el aire: ¿fue un error o  se trató de una rectificación posterior del gobierno?

Bagua, junio 2009: comunidades nativas y la disputa por la propiedad y uso del territorio amazónico

Lo que estaba —y está actualmente en juego— no era solo un paro frente a normas específicas sino una protesta que condensaba una historia de abandono e imposición estatal.

La protesta amazónica, que reunió a indígenas de diferentes etnias repartidos en el territorio selvático, fue iniciada en agosto del 2008 en contra de un paquete de decretos legislativos dictados en el marco de la adecuación del Perú al TLC con los Estados Unidos. Estos decretos fueron considerados nocivos por los nativos por vulnerar diversos derechos a la propiedad de las tierras y al uso de sus recursos, por parte de las comunidades, y por haberse aprobado sin haber sido consultados con ellas. El año pasado, como consecuencia de una larga protesta amazónica, se derogaron dos de ellos, los decretos legislativos 1015 y  1073, y se acordó discutir, en los meses posteriores, la modificación o derogatoria de otros más. Lo que estaba —y está actualmente en juego— no era solo un paro frente a normas específicas sino una protesta que condensaba una historia de abandono e imposición estatal. El Congreso y el Ejecutivo dilataron la discusión de los decretos en cuestión, el paro se reanudó en abril y en mayo de este año, el gobierno declaró el Estado de Emergencia en diversos distritos de Amazonas, Loreto, Ucayali y Cusco, departamentos con poblaciones involucradas en la movilización y en los cuales se encontraban ductos de petróleo y gas o lotes petroleros otorgados para exploración o explotación.

Luego de más de 50 días de paro, el 5 de junio (día mundial del medioambiente), se produjo un enfrentamiento entre la policía y los nativos en la carretera Fernando Belaúnde, en Bagua. Murieron nativos y policías. Los hechos son recientes y han sido largamente discutidos (y sentidos). Aquí voy a referirme, nuevamente, al spot televisivo sobre el conflicto, producido por el Ministerio del Interior y difundido por diferentes cadenas de televisión nacionales.

Screenshot 2015-06-08 02.34.39El spot comenzaba con la pantalla en negro y una voz que decía: ASÍ ACTÚA EL EXTREMISMO CONTRA EL PERÚ. La imagen siguiente era la del líder nativo, Alberto Pizango, diciendo: a declarar a nuestros pueblos en insurgencia, en insurgencia(frase reiterada por efecto de la edición).

La voz en off continuaba: 22 humildes policíasasesinados con ferocidad y salvajismo. No hubo enfrentamientos, hubo asesinato. Fueroncobardemente degollados cuando se encontraban desarmados e indefensos. A esto le llama diálogo el extremismo. La ley garantiza la propiedad de 12 millones de hectáreas para 400 mil nativos y además garantiza 15 millones de hectáreas como santuarios naturales. Pero losextremistas, por consigna internacional,quieren detener al Perú. Quieren impedir que los peruanos se beneficien con el gas y el petróleo desu subsuelo. Unámonos contra el crimen. QUE LA PATRIA NO PIERDA LO AVANZADO.

Imágenes de los cuerpos de los policías, desnudos y ensangrentados, efectivamente degollados, acompañaban la narración. Los nativos aparecían con sus lanzas corriendo por una carretera.

Luego se mostraba a madres y esposas de los policías caídos llorando y los ataúdes cubiertos con banderas peruanas en la iglesia donde velaron sus cuerpos.

Las últimas imágenes exhibían a las Fuerzas Armadas marchando.

La pantalla final en negro mostraba el logo del Ministerio del Interior. 5

Si bien el conflicto nativo transcurrió en un contexto general plagado de desinformación, incertidumbre y especulaciones por parte de todos los sectores involucrados, el gobierno contribuyó a exacerbar este ambiente polarizador.

En relación a los spots anteriores, esta vez aparecen dos elementos nuevos. El primero, es la firma: el Estado reconoce explícitamente su autoría. En segundo lugar, la publicidad es elaborada y difundida luego de los acontecimientos y no antes, esto último con una rapidez sorprendente: tan solo un día después del enfrentamiento, el spot estuvo producido, entregado a diferentes cadenas de televisión y fue difundido. 6 Ello deja cuando menos abierta la interrogante de si se tenía ya un guión preparado y que solo fue completado con imágenes.

Sin embargo, existe un elemento que se repite: proporcionar información falsa, sesgada o fruto de especulaciones.Por un lado, en el 60% de los 15 millones de hectáreas de santuarios naturales mencionados, se permite a la vez la exploración y explotación de hidrocarburos. 7  Es decir, gran parte de las áreas naturales protegidas del país se superponen a otros usos de suelos y subsuelos. Por otro lado, si bien el conflicto nativo transcurrió en un contexto general plagado de desinformación, incertidumbre y especulaciones por parte de todos los sectores involucrados, el gobierno contribuyó a exacerbar este ambiente polarizador al decir, en el spot, que hubo asesinato y no enfrentamiento, y que existían intereses extranjeros detrás de la protesta.

Insurgencia, complot y cobardía

Paso ahora a analizar con detenimiento las imágenes y texto del último spot descrito. En este se construye claramente un enemigo extremista —concepto repetido hasta tres veces en el minuto que dura el spot—, que llama a la insurgencia,  asesina de manera cobarde y salvajemente a policías sin armas y que, además, lo hace por mandato externo. Los policías son presentados como víctimas totales de este enfrentamiento: humildes, desarmados e indefensos. Más allá de si esas fueron las condiciones objetivas de los policías en el conflicto, la pregunta regresa al Estado: ¿qué hacían las fuerzas del orden tan poco preparadas en un evento como este? ¿Por qué presentarlos de esta manera? Pareciera que, el objetivo del gobierno fue mostrar un escenario dramático frente al cual debemos unirnos para combatir el crimen y no perder lo avanzado.

En términos de composición de las imágenes y los planos, el entonces dirigente de AIDESEP, Alberto Pizango, es presentado solo en un plano, que lo muestra con dos sombras detrás, una a cada lado. El efecto resultante es el de tres cabezas: una, con un sombrero de plumas y dos, que solo son puras sombras. Los indígenas amazónicos aparecen tres veces en una única representación: en pie de guerra, corriendo en masa con sus lanzas. Por su parte, los policías son mostrados de diversas maneras. En un primer momento, son presentados individualmente como cuerpos desnudos y mutilados. Se trata de imágenes terriblemente crudas, que se vuelven aun más violentas por un efecto de zoom in en cada uno de los cuatro cuerpos mostrados. A esta representación se le otorga una dimensión que la de los indígenas no tiene: la familia. En el spot se observa a los familiares de los policías muertos, que básicamente son mujeres (esposas, madres, hijas) vestidas de sastre, llorando juntas, algunas abrazadas mirando en dirección hacia donde, posiblemente, estaban llegando los féretros. La segunda aparición de los policías es en ataúdes velados en una iglesia, cada uno de ellos cubierto con la bandera nacional y un kepí oficial. Una trilogía de símbolos de instituciones tutelares. La tercera representación, con la que acaba el spot, muestra de cerca a un grupo de policías jóvenes en formación, con sus fusiles cruzados sobre uno de sus hombros y llevando boinas rojas.

En síntesis, se contrapone un grupo muy reducido de personas que lleva plumas en las cabezas y lanzas en las manos a más de 28 millones de peruanos, que son representados por los policías y sus deudos, los cuales están también del lado de las instituciones tutelares —fuerzas armadas y la iglesia— y los símbolos más potentes de la nación: la bandera y la madre patria.

En síntesis, se contrapone un grupo muy reducido de personas que lleva plumas en las cabezas y lanzas en las manos a más de 28 millones de peruanos, que son representados por los policías y sus deudos, los cuales están también del lado de las instituciones tutelares.

Ampliando un poco el campo de interpretación, si vinculamos esta publicidad con las declaraciones del Presidente y del Primer Ministro en esos días, observamos cómo este minuto televisivo condensa un tipo de pensamiento común en el aparato Ejecutivo del Estado, que resuena especialmente a lo largo de la primera semana postenfrentamiento, y que tiene sus raíces en la serie de artículos de el perro del hortelano,publicados por el Presidente. “Estas personas no son ciudadanos de primera clase, que puedan decir, 400 mil nativos a 28 millones de peruanos, tú no tienes derecho de venir por aquí. De ninguna manera, eso es un error gravísimo. Y quien piense de esa manera quiere llevarnos a la irracionalidad y al retroceso primitivo en el pasado” dijo García. 8  Se trata de un “complot contra la democracia, contra el gobierno y contra todos los peruanos” complementó Simon. 9 El Presidente llegó a hablar de terrorismo y barbarie subversiva y a ensalzar a los policías caídos en Bagua, comparándolos con los combatientes del morro de Arica, con Bolognesi a la cabeza, mientras que los nativos fueron,  a su vez, equiparados a enemigos en un contexto de guerra. 10

Días después, en vista del masivo rechazo a esta postura por parte de instituciones diversas, la sociedad civil y la comunidad internacional, la postura oficial se “rectifica”. El Premier pidió la derogatoria de las normas y buscó retomar el diálogo. García dio un mensaje a la Nación, en el cual si bien reconoce errores y excesos, el guión subyacente se mantiene: una semana después ya no son cuatrocientos sino trescientos mil nativos, habla en singular de un decreto cuestionado, y de “criminales ocultos detrás de los nativos” que influyeron en que los decretos fuesen “desfigurados, caricaturizados” por lo que “no se comprendieron adecuadamente, y agitadores violentistas y politiqueros convencieron a muchos nativos de buena fe”. 11  Llamó a la unidad y reconciliación frente a “cosas mucho más grandes en juego” en las que, en primer lugar, se encuentra “salvar al Perú de la crisis mundial”. 12 Es decir, se mantiene la idea del complot, el problema es sobre todo uno de mala comunicación y el horizonte es salvar la economía.

El panorama político entonces, al igual que el territorio de la selva, está compuesto desde el propio Estado con discursos y acciones que se superponen, se contradicen o apuntan a diferentes direcciones. En el Congreso, inicialmente se suspendió el decreto legislativo 1090 y posteriormente, fueron derogados tanto el decreto legislativo 1090 como el 1064. Paralelamente, se sancionó a siete congresistas (humalistas) con la suspensión de sus funciones por 120 días, reduciendo el contrapeso y margen de acción de la oposición. Simultáneamente también, se impulsaron iniciativas legales para regular o intervenir más en la gestión de las ONG y se tomaron acciones para cerrar radios locales que informaron desde la zona sobre el enfrentamiento. 13  El número de víctimas dista de estar resuelto.

Y mientras tanto, los conflictos siguen aumentando

Para concluir, es posible observar elementos comunes a los tres spots analizados. La apelación a la patria y a la democracia son elementos recurrentes en los tres casos. El llamar cobardes a quienes protestan también se repite. 14 Además, se reitera un argumento: el interés de unos pocos —ya sean tres distritos, un sindicato o cuatrocientos mil nativos— no puede anteponerse al de 28 millones de peruanos que apuestan por la democracia y por la modernidad. ¿Acaso los 28 millones de peruanos son los que se benefician con la “democracia política y económica” impulsada por el gobierno? 15

La apelación a la patria y a la democracia son elementos recurrentes en los tres casos. El llamar cobardes a quienes protestan también se repite.  Además, se reitera un argumento: el interés de unos pocos […] no puede anteponerse al de 28 millones de peruanos que apuestan por la democracia y por la modernidad.

En el caso de Majaz, se antepuso el interés de una empresa minera al de la población afectada. En el segundo, los sindicatos protestaban, entre otros motivos, por las promesas incumplidas del Presidente (eliminación de los services) y, por una serie de normas laborales que consideraban perjudiciales. Varias de esas normas formaban parte del paquete legislativo promulgado para la adecuación del TLC con los Estados Unidos, el cual a su vez, cambiaba el régimen de propiedad en las comunidades nativas y tuvo como resultado el enfrentamiento en Bagua, tercer caso. Dicho de otra manera, en los tres hechos el conflicto tiene que ver con una política que profundiza el modelo neoliberal: se impulsa la gran inversión, en la cual la minería es la actividad económica más importante (en términos de generación de ingresos para el Estado, pero no de empleo), se liberalizan el régimen laboral de los trabajadores y se facilita la venta de tierras comunales.

Considero que en los tres spots el discurso del gobierno ha contribuido, por un lado, a la polarización social y a la criminalización de la protesta y no al sostenimiento de un diálogo entre las partes enfrentadas. Y por otro, ha construido un sentido de la democracia y del bien común —de los 28 millones de peruanos— que termina solo asociado a la defensa del libre mercado.

Si concebimos los conflictos como un espacio privilegiado para el análisis de las relaciones de poder, en el cual afloran imaginarios colectivos y se hacen evidentes las fracturas sociales, un elemento clave a considerar es que la proliferación de estos en los últimos años ocurre en el marco de un tipo de discurso dominante, impulsado y repetido en los diferentes niveles del aparato Ejecutivo, que es el de el  perro del hortelano.

Finalmente, el uso de propaganda estatal en contra de movilizaciones sociales no es un elemento novedoso en la historia política de este país. Sin embargo, vale la pena detenerse a mirar en cada momento qué es lo que estas imágenes dicen sobre nuestro gobierno y sobre nuestra sociedad, reflexionar sobre los mitos que creamos y hacia adónde vamos especialmente porque, mientras tanto, los conflictos siguen aumentando en número y también creciendo la intensidad de sus eventos disruptivos.

Entonces, ¿estamos frente a un problema de comunicación, lo que implicaría —como repiten sectores oficialistas—, que unas reformas “buenas” no han sido suficientemente comprendidas por quienes se oponen a ellas?, ¿o se trata de una estrategia polarizadora? Lo más probable es que no sea ni un extremo ni el otro. En todo caso, lo importante es poder mirar de manera crítica, con la suficiente distancia, lo que está pasando. El problema es que con medios de comunicación endeudados o simplemente guiados por criterios de entretenimiento, los pocos espacios de reflexión son reemplazados por el día a día del espectáculo local e internacional. Así, el fallecimiento de Michael Jackson, el caso del presunto homicidio cometido por la cantante Abencia Meza y ahora, el asesinato del famoso estilista Marco Antonio, han conseguido estar en portadas de diarios y noticieros con mucha mayor difusión que la interpelación a los ministros, el seguimiento al conflicto nativo y su mesa de diálogo posterior o la salida de prisión de Rómulo León, ex ministro aprista durante el primer gobierno de García, hoy más conocido por el llamado “faenón” del negocio de hidrocarburos en el territorio amazónico.


* Comunicadora social, investigadora del IEP.


  1. Defensoría del Pueblo. Reportes de Conflictos sociales N°41 al N°64, julio 2006 a junio 2009.
  2. Para ver el spot televisivo producido por el gobierno contra el paro nacional del 9 de julio 2008, convocado por la CGTP: http://www.youtube.com/watch?v=zzXfMfDRPvQ 
  3. La imagen misma de Montesinos agitando su dedo acusador, resguardado más que custodiado, por dos policías a quienes el encuadre de la cámara les cortó las cabezas, es una imagen inquietante. Pareciera una metáfora de las Fuerzas Armadas sin cabeza y, en el medio, el poder oscuro tras ellas: la imagen misma de la dictadura de los años noventa. 
  4. El gerente de Media Plan, Augusto Gutiérrez, explicó que hubo un error en la colocación de códigos de pago en la orden de servicio y en la pauta de difusión entregada a los canales de televisión. Se colocó un código del Estado (PER 04/008) con el cual el pago se realizaría a través del PNUD a favor de la PCM. Sin embargo, la CGTP, diversos congresistas y periodistas mostraron su escepticismo frente a este desenvolvimiento de los hechos. Ver en: http://www.youtube.com/watch?v=eyHvJOme6g&NR=1 
  5. Ver en: http://www.youtube.com/watch?v=JDVgw4pbHEk 
  6. El spot estuvo al aire desde la noche del sábado 6 al martes 9 de junio 2009. Fuente: Diario El Comercio, 11 de junio de 2009 p. A6 
  7. Fuente: SERNANP.  
  8. Declaraciones del presidente Alan García, 05/06/09. Ver: http://www.youtube.com/watch?v=yjzxl1lBswc 
  9. Declaraciones del Primer Ministro, 06/06/09. Archivo multimedia Andina. http://www.andina.com.pe/espanol/Multimedia.aspx 
  10.  Declaraciones del presidente Alan García, 6 y 7 de junio 2009. Archivo multimedia Andina.
  11.  Alan García, mensaje a la Nación, 17/06/09. Ver: http://www. youtube.com/watch?v=iBNt5h0mEjA
  12.  Ibíd.
  13.  Un ejemplo de ello es el caso de radio La Voz de Bagua Grande, cuya licencia fue cancelada por el MTC en medio del conflicto, aparentemente sin razones jurídicas sino más bien políticas. Fuente: http://www.larepublica.pe/claro-ydirecto/23/06/2009/la-voz-de-alan-grande
  14. Queda pendiente un análisis mayor respecto a qué se mueve alrededor de la palabra “cobardía” en el discurso del gobierno. Por lo pronto, es importante hacer notar que la Ministra de la Mujer, Carmen Vildoso, al renunciar a su cargo en los días posteriores al enfrentamiento por no estar de acuerdo con el manejo del conflicto por parte del Estado, fue tildada de cobarde, como quien “abandona el barco”. Cobarde fue también Pizango, por asilarse en la embajada de Nicaragua. Ambos fueron cobardes como los que protestan en democracia, en el caso del argumento del “vladispot” y como quienes degüellan a humildes policías desarmados en el spot de Bagua.
  15. Esta conjugación de democracia política y económica la plantea Alan García en su último artículo “A la fe en la inmensa mayoría”, publicado en el diario Expreso, el 28 de junio de 2009.